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Entiendete con tu caldera



Sencillos pasos para entendernos con la caldera
El uso intensivo de la caldera durante los meses de invierno y la falta de previsión a la hora de ponerla en marcha suelen ser las causas más frecuentes de incidentes y averías. En estas fechas, debemos procurar que el estado de nuestras calderas sea el óptimo.  

Repasamos algunos sencillos pasos que nos ayudan a diagnosticar el estado de la caldera, evitando así complicaciones mayores.



Si la caldera hace ruidos de goteo o siseos anormales
  • Probaremos a bajar el termostato. Si ésta era la causa, se puede eliminar el ruido pero también es probable que se reduzca la temperatura del radiador.
  • Es posible que no fluya suficiente agua. Si la llave de paso está en posición correcta, chequeamos el buen funcionamiento del tanque y de la válvula flotante. Debemos apagar primero la caldera.
  • Quizá sea un problema de presión. Si este fuera el caso, debería avisarlo el indicador de presión.
Si aparece un aviso de avería
  • Confirmamos que está encendido el indicador de suministro de energía.
  • Comprobamos que está encendido el indicador de suministro de gas. En el caso de que así sea y no esté fluyendo el gas, avisaremos a un técnico. Si no está encendido, tendremos que comprobar si la llave de paso está abierta. Habrá que contar con un técnico en el caso de que esté abierta y no haya movimiento de gas.
  • Si tenemos una caldera de petróleo, comprobamos que no se ha acabado y que los niveles son suficientes para operar.
Si los controles no funcionan
  • Termostato: hay que averiguar la edad del termostato para evitar pérdida de precisión, lecturas mal interpretadas y el mal funcionamiento de los interruptores de apagado y encendido. Un técnico de mantenimiento puede informarnos de cuándo puede realizar un calibrado a tu viejo termostato. Un termostato programable reduce de un 10 a un 20% la factura.
  • Programadores electrónicos: chequearemos que los circuitos electrónicos no han fallado, por si hubiera que reemplazarlos.
  • Válvulas del radiador: establecemos qué tipo de válvula tiene tu radiador, termostática o convencional y ajústalas.
Si se ha congelado el tubo de condensación
Durante los meses de invierno, hay que prestar especial atención al tubo de condensación, ya que con las bajas temperaturas puede llegar a congelarse. Si observamos un aviso de error o una luz de advertencia, o si escuchamos sonidos de goteo u otro tipo de sonidos inusuales, es posible que ese sea el problema y, en tal caso, habría que proceder a descongelar el tubo de condensación.
  • Localizaremos la zona donde se ha producido el bloqueo, suele ocurrir en la zona superior de salida del tubo o en el codo, las zonas más frías.
  • Rocíamos con agua cliente el tubo de condensación. Mejor no usar agua hirviendo. En su lugar, hay que repetir esta acción todas las veces que sea necesario hasta descongelar.
  • Cuando el tubo de condensación esté listo, tendremos que mirar en las instrucciones cómo restaurar la caldera correctamente.
  • Rodeamos el tubo de materiales aislantes para evitar futuras congelaciones.


 Así que ya sabéis, si la caldera os "habla", con este pequeño manual podréis entenderos mejor y convivir en perfecta armonía. A veces, no sera suficiente y habrá que contactar con un profesional del sector, pero en muchas ocasiones podrá salvarnos de perder dinero, tiempo y confort.

Un saludo!


 Fuente: 20minutos.es

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